“Profesores y padres al principio tienen dudas sobre el aprendizaje personalizado, pero cuando prueban Snappet, lo recomiendan”

La Escola Brasil de Barcelona, centro escolar público del distrito de Sant Martí de Barcelona, implementó el aprendizaje personalizado con tablets Snappet el año pasado. Tras una prueba piloto inicial en el curso de tercero de primaria, con 25 tablets, el colegio amplió su uso a más cursos y actualmente cuarto, quinto y sexto de primaria utilizan el sistema Snappet. Elvira López, directora de la escuela, comparte con nosotros su experiencia con Snappet en esta entrevista.

Elvira, ¿a qué nos referimos cuando hablamos de aprendizaje personalizado?

Pues mira, es un sistema que nos permite poner ejercicios al nivel que necesitan los alumnos. Cuando estamos dando una lección en todo el grupo, tenemos la posibilidad de ver qué estudiantes tienen más dificultades y quiénes resuelven fácilmente los problemas. De esta manera, los que avanzan, son capaces de superar niveles con la tablet y los profesores podemos escoger ejercicios más sencillos para los demás niños, y les apoyamos mientras los hacen.

¿Esto hace que todos los alumnos aprendan?

Claro, como te digo, los alumnos que van resolviendo ejercicios pueden avanzar el tema superando niveles. Y como disponemos de la herramienta para ver exactamente en qué ejercicios tienen problemas los alumnos, podemos ajustar al máximo tanto explicaciones como ejercicios y niveles.

¿Y crees que esto motiva realmente a los niños?

Sí. A medida que van superando ejercicios, quieren seguir superando niveles.

¿Y qué pasa cuando los alumnos están más motivados?

Ves como tiran y van haciendo más y más ejercicios. La tablet es implacable: si no has superado el ejercicio, no hay manera de avanzar. Entonces los profesores estamos ahí con los alumnos que nos necesitan para reforzar algún punto del temario, para que no se queden encallados. Que estemos por ellos también lo reciben muy bien, porque de otra manera, no podríamos prestarles tanta atención.

¿O sea, que todos mejoran?

Sí, cada uno a su ritmo. Todos mejoran.

¿Este sistema ahorra tiempo a los profesores?

Mucho, porque no tenemos que corregir los ejercicios de cada uno, sino que este sistema es automático: al momento sabes si el problema está bien resuelto o no. Además, a la hora de hacer evaluaciones, no solamente ya está guardada la información, sino que es información muy concisa. Está registrado todo el histórico exacto del estudiante y, en ese sentido, más que por el ahorro de tiempo, es positivo por la exactitud con la que se evalúan los progresos del alumno.

¿Qué obstáculos os encontrasteis al incorporar la tecnología en el aula?

Todos los cambios tienen resistencia inicial, y es casi un reto. Es una reacción natural, al principio, porque salir del espacio de confort supone un desafío en este sentido. Por un lado nos encontramos el miedo a lo nuevo, a esos sistemas que no conocemos y que asustan pero por desconocimiento, antes de empezar. Por otro lado, los profesores cuentan con competencias digitales distintas: para unos es una adaptación fácil y rápida y para otros supone un esfuerzo añadido.

¿Pero entonces, es fácil de usar?

Sí, es fácil y además tenemos una persona que nos resuelve todas las dudas conforme nos van surgiendo, porque, a medida que lo usamos, que hacemos clase y que vamos avanzando, se nos ocurren nuevas preguntas y podemos llamar en cualquier momento y recibir el soporte que necesitamos.

¿Y respecto a los padres?

Al principio como no saben muy bien en qué consiste, tienen algunas reticencias, pero enseguida se acostumbran. A medida que los niños avanzan, aceptan mejor el nuevo sistema.

¿Qué otros beneficios trae la tecnología y en este caso Snappet?

Llevamos poco tiempo de historia con el uso de tablets en clase, así que a final de curso haremos  una valoración y hablaremos sobre todas estas cuestiones, pero en general, las impresiones son muy positivas.

¿O sea que seguiréis aplicando el método Snappet?

Sí, mantendremos el aprendizaje personalizado en los cursos en los que ya lo tenemos y quizá añadimos también segundo de primaria (aunque en segundo ya hacían inglés con Snappet). Pero ya te digo, tenemos que reunirnos internamente para comentarlo exactamente.

¿Y este sistema, es fácilmente aplicable a cualquier colegio? ¿Se lo pueden permitir los colegios públicos?

Sí, está al alcance de los colegios el aprendizaje adaptativo o personalizado y además, para aquellas familias con pocos recursos, hemos habilitado horas extra a la semana, con wifi activo y disponibilidad de tablets, para aquellos niños que necesiten quedarse a hacer ejercicios. Esto no tiene ningún coste para ellos y es una manera de hacer deberes o reforzar aquellos temas que necesitan los estudiantes.